Martina Pàmies Fabián (Barcelona)

Durante estos 9 meses en Irlanda he aprendido y me he desarrollado mucho como persona. Al principio estaba muy nervioso porque no sabía cómo cambiaría mi vida. La incertidumbre de si me adaptaría a la familia o si haría amigos en la escuela, me preocupó mucho. Solía ​​visualizar mi estancia en Irlanda de forma muy negativa, sin amigos y sin entender el idioma, pero Richie y Claire siempre me apoyaron y me dieron muy buenos consejos.

Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta de que los días malos no duraron nada, en comparación con los buenos. Tuve una muy buena relación con mi familia, hice amigos muy rápido y siempre me sentí muy a gusto gracias a todas las personas que me rodeaban. Aprendí que lo que todos me decían “con esfuerzo se consiguen las cosas”, que fue real y verdaderamente satisfactorio.

Es cierto que todo era muy diferente a lo que estaba acostumbrado, pero esa fue una de las razones, además de aprender inglés, por la que me fui a pasar un año al extranjero. Realmente no podría haber ido mejor, y además de aprender a hablar inglés como si fuera mi primer idioma, tuve mucha suerte de tener una familia tan divertida, unos amigos y coordinadores inolvidables que siempre estaban ahí cuando los necesitaba.

Una experiencia muy bonita y recomendada para todos.